Cuando la ciudad se vuelve demasiado intensa, quienes pueden permitírselo buscan algo más que descanso: buscan un refugio.
A una breve escapada desde la ciudad, descendiendo por las curvas que llevan al Tequendama o https://albieriji936919.blogsvila.com/40657591/la-sabana-dorada-lujo-y-naturaleza-en-las-fincas-de-cundinamarca